Reconocida a nivel nacional agradeció el respaldo de la Corporación Cultural de Constitución
La folclorista y cantora de rodeo nacida en Constitución, Mirtha Lidia Iturra Bernales, fue distinguida con el Premio a la Trayectoria Nacional en Cultura Tradicional Margot Loyola Palacios 2026, reconocimiento otorgado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio que distingue a cultores y cultoras cuya trayectoria ha contribuido de manera significativa a la preservación, transmisión y difusión de la cultura tradicional y el patrimonio cultural inmaterial de Chile.
Iturra es una de las cuatro personas galardonadas en esta convocatoria nacional 2026, reconocimiento que adquiere especial relevancia para Constitución, comuna que ha acompañado parte importante de su trayectoria artística y que la distinguió en 2022 como Hija Ilustre, máximo reconocimiento que entrega la ciudad a sus vecinos y vecinas.
La propia artista quiso hacer llegar su agradecimiento al director ejecutivo de la Corporación Cultural Municipal de Constitución, Luis Valero Campos, por el respaldo que entregó a su postulación y por haber acompañado este proceso mediante una carta de apoyo en la que puso en valor su trayectoria musical y artística.
“Con gran alegría y emoción, quiero compartir que este importante premio me fue otorgado en reconocimiento a mi trayectoria musical y artística, constituyendo un significativo reconocimiento a tantos años de dedicación, trabajo y compromiso con la cultura tradicional y el patrimonio de nuestro país”, expresó la folclorista en la carta dirigida al director ejecutivo de la Corporación Cultural, Luis Valero Campos.
En el documento, Iturra también destacó especialmente el respaldo recibido durante el proceso de postulación, señalando que “su testimonio y valoración de mi trabajo fueron un aporte muy significativo durante este proceso y representan, para mí, una muestra de cariño, confianza y reconocimiento que guardaré con especial gratitud”.
Para la artista, el significado del premio trasciende el reconocimiento personal y representa, también, una oportunidad para reafirmar la importancia de mantener vivas las expresiones tradicionales del país.
“Recibir este premio no sólo constituye un honor personal, sino también una reafirmación del valor de preservar, cultivar y transmitir nuestras expresiones culturales y tradiciones a las nuevas generaciones”, sostuvo.
Una vida ligada a la música y a la tradición campesina
Mirtha Iturra Bernales nació en Constitución el 18 de abril de 1951, en el seno de una familia vinculada a la agricultura y la música. Desde muy pequeña estuvo en contacto con las tradiciones campesinas y con una forma de entender la música profundamente ligada al territorio y a la vida rural.
Su formación artística comenzó en el entorno familiar y tuvo en su abuela, la cantora Filomena Pereira, de Pahuil, una de sus primeras grandes maestras. Posteriormente, a los nueve años aprendió el oficio de cantora de rodeo junto a Otilia “Tilita” González, una reconocida cultora de la tradición campesina y referente para la propia Margot Loyola.
A los 12 años, Iturra ya se presentaba profesionalmente en medialunas de localidades como Chanco, Empedrado, Hualañé y Villa Prat, desarrollando desde muy temprana edad una trayectoria vinculada al canto campesino y al repertorio tradicional.
Su camino artístico continuó durante las décadas siguientes, formando parte de agrupaciones como Tres para el Folklore, Pahueldún, Tierra Chilena, Espiga y Los Puntillanos, además de desarrollar una extensa carrera como solista. Entre sus aportes se encuentra la recopilación e interpretación de más de 800 cuecas y tonadas, convirtiéndose en una figura ampliamente reconocida dentro de la música tradicional y particularmente de la tradición de las cantoras de rodeo.
Su trayectoria, también, la ha llevado a escenarios nacionales e internacionales. En 1987 formó parte del grupo de cantores que se presentó ante el Papa Juan Pablo II durante su visita a Chile, mientras que posteriormente ha llevado su música a distintos escenarios fuera del país.
Su carrera ha recibido numerosos reconocimientos. Entre ellos figura el Laurel de Oro como Mejor Intérprete Femenina de Música Chilena en 1992, además de homenajes por su trayectoria como folclorista y cantora de rodeo. En 2014 fue reconocida por el Sindicato de Folcloristas y Guitarristas de Chile y también recibió un Disco de Oro por las ventas de su producción “Mi nombre se llama Chile”.
En 2022, la Municipalidad y el Concejo Municipal de Constitución la distinguieron como Hija Ilustre de la comuna, reconocimiento que la artista recibió destacando permanentemente su vínculo con su tierra natal. En aquella oportunidad manifestó su orgullo por sus raíces y por poder hablar de Constitución allí donde se presenta.
Un reconocimiento a una vida dedicada al patrimonio
El Premio a la Trayectoria Nacional en Cultura Tradicional Margot Loyola Palacios fue creado en 2016 como homenaje a la destacada investigadora y folclorista chilena. El reconocimiento busca distinguir a personas, agrupaciones o colectivos que, mediante su oficio, actividad o profesión, enriquecen la cultura tradicional y el patrimonio cultural inmaterial, contribuyendo a mantener y transmitir saberes y expresiones culturales.
La convocatoria 2026 correspondió a la XI edición del premio y consideró cuatro personas galardonadas a nivel nacional. La distinción se entrega en el marco del Día Nacional de la Cultura Tradicional y Popular Chilena, que se conmemora cada 15 de septiembre, fecha que corresponde al nacimiento de Margot Loyola Palacios.
Para Mirtha Iturra, recibir este reconocimiento representa también una responsabilidad con las nuevas generaciones y con la continuidad de una tradición que ha formado parte de su vida desde la infancia.
“Este premio me emociona profundamente porque representa muchos años de trabajo, de escenarios, de aprendizaje y también de mantener siempre presente de dónde venimos. Yo nací en Constitución, crecí escuchando y viviendo nuestras tradiciones, y he tratado durante toda mi vida de llevar esa raíz conmigo. Para mí, cantar nuestra música no es solamente interpretar una canción; es transmitir una historia, una forma de vivir, una memoria y una identidad que pertenece a muchas generaciones”, señaló.
La folclorista agregó que el reconocimiento adquiere un valor especial porque lleva el nombre de Margot Loyola, una mujer fundamental para la investigación y difusión de las expresiones tradicionales chilenas.
“Que este premio lleve el nombre de Margot Loyola tiene un significado enorme. Ella dedicó su vida a recorrer Chile, a conocer a sus cultores, a investigar nuestras expresiones y a poner en valor aquello que muchas veces se encontraba en los lugares más apartados. Recibir un reconocimiento que lleva su nombre es un honor muy grande y también un compromiso para seguir transmitiendo nuestra música y nuestras tradiciones a quienes vienen detrás de nosotros”, afirmó.
Luis Valero destacó trayectoria y aporte de la artista
El director ejecutivo de la Corporación Cultural Municipal de Constitución, Luis Valero Campos, valoró la obtención del reconocimiento nacional y destacó la importancia de que una artista nacida en la comuna vuelva a ser reconocida por su aporte a la cultura tradicional chilena.
“Para la Corporación Cultural es motivo de enorme orgullo que Mirtha Iturra Bernales haya recibido este reconocimiento nacional. Estamos hablando de una mujer que ha dedicado prácticamente toda su vida a la música tradicional, que ha llevado el nombre de Constitución a distintos escenarios y que ha contribuido a mantener vigente un repertorio y una forma de entender nuestra cultura que forma parte de nuestra identidad como territorio”, señaló.
Valero agregó que el respaldo entregado a la postulación de la artista respondió a la convicción de que su trayectoria constituye un aporte significativo al patrimonio cultural del país.
“Cuando Mirtha nos solicitó apoyar su postulación, no dudamos en hacerlo, porque conocemos su trayectoria y sabemos el significado que tiene su trabajo para la cultura tradicional. Nuestra carta buscó precisamente poner en valor ese recorrido, sus años de dedicación, su aporte como intérprete y cultora y, especialmente, su vínculo permanente con la tradición campesina y con Constitución. Nos alegra profundamente que ese trabajo haya sido reconocido a nivel nacional y que hoy su nombre vuelva a estar asociado a un premio de esta relevancia”, manifestó.
El director ejecutivo de la Corporación Cultural destacó, además, que el reconocimiento representa un motivo de orgullo para toda la comunidad maucha.
“Este no es solamente un premio para Mirtha, aunque naturalmente ella es quien lo recibe y merece todo nuestro reconocimiento. También es una alegría para Constitución, porque cada vez que uno de nuestros cultores alcanza un reconocimiento nacional está poniendo en valor la identidad de nuestra comuna y demostrando que desde los territorios se construye una parte fundamental de la cultura de Chile. Felicitamos sinceramente a Mirtha y esperamos seguir acompañando y visibilizando a nuestros cultores y artistas, porque ellos son parte esencial de nuestro patrimonio vivo”, afirmó.
Con este nuevo galardón, la trayectoria de Mirtha Iturra Bernales suma uno de los reconocimientos nacionales más significativos vinculados a la cultura tradicional chilena. Una distinción que llega después de décadas de escenarios, investigación, interpretación y transmisión de un repertorio que tiene sus raíces en la vida campesina y que la artista ha llevado desde Constitución a distintos lugares de Chile y el extranjero.
“Quiero agradecer sinceramente haber contado con el apoyo en este importante camino y espero que este reconocimiento, también, sea motivo de alegría para quienes, de una u otra manera, han acompañado y valorado mi trayectoria”, expresó finalmente la artista en su carta de agradecimiento.
De esta manera, la voz de una cantora nacida en Constitución vuelve a ocupar un lugar destacado en el reconocimiento nacional a quienes mantienen viva la cultura tradicional chilena, convirtiendo una trayectoria personal de más de medio siglo en parte de la memoria cultural de un país y, especialmente, de una tierra maucha que Mirtha Iturra ha llevado siempre consigo.












