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CENTRO CULTURAL DE CONSTITUCIÓN ABRIÓ SUS PUERTAS A TALLER DE YOGA INCLUSIVA EN SILLA

Una experiencia que combina actividad física, bienestar, participación e inclusión se desarrolló en Constitución, a través del taller de yoga inclusiva en silla, iniciativa impulsada por la Agrupación de Emprendedores de Discapacidad de Constitución, Adisenco, y que durante su ejecución contó con el apoyo de la Corporación Cultural Municipal, que facilitó las dependencias del Centro Cultural para el desarrollo de las actividades.

En el marco de una ceremonia de entrega de vestimenta para los participantes, integrantes del taller compartieron parte de la experiencia desarrollada junto a la kinesióloga y ejecutora de la iniciativa, Erika Arévalo Cáceres, quien fue la encargada de adaptar cada sesión a las necesidades y capacidades de sus participantes, incorporando elementos del yoga, danza y ejercicios de fuerza.

La iniciativa nació con el propósito de ofrecer un espacio de actividad física accesible para personas que utilizan silla de ruedas, pero durante su desarrollo fue adquiriendo una dimensión más amplia, orientada a que sus participantes pudieran reconocer sus propias capacidades y fortalecer su autonomía.

El desarrollo de este tipo de iniciativas se vincula con las políticas de SENADIS orientadas a fortalecer la participación social de las personas con discapacidad. Entre los fondos disponibles se encuentran programas destinados a financiar proyectos que contribuyan a disminuir las barreras y favorecer la inclusión y participación de las personas con discapacidad en ámbitos como la cultura, el deporte y la recreación.

Erika Arévalo explicó que “cuando comenzamos, la idea era trabajar principalmente desde el concepto de yoga inclusivo, pensando en que pudiera ser una actividad que realizaran personas en silla de ruedas. Pero en el camino fuimos adaptando el taller y ampliando las posibilidades. Partimos desde la base del yoga, que tiene mucho que ver con conectar con nuestro cuerpo y nuestra mente, pero también incorporamos danza y entrenamiento de fuerza, porque muchas veces las personas se quedan con la idea de que no pueden hacer determinadas cosas debido a su discapacidad. Lo que yo quería mostrarles era precisamente lo contrario: que más allá de las limitaciones que han tenido durante su vida, hay muchas cosas que sí pueden hacer, y desde ahí comenzar a fortalecerse, a confiar en sus capacidades y a descubrir nuevas posibilidades”,

La kinesióloga destacó, además, la evolución que tuvo el proyecto desde sus primeros encuentros, cuando las actividades debían desarrollarse al aire libre, hasta su llegada al Centro Cultural de Constitución, espacio que permitió generar mejores condiciones para los participantes.

“Al principio nos reuníamos al aire libre, en la plaza, en la Alameda, y nos íbamos adaptando a los espacios que teníamos disponibles. Por eso, cuando pudimos contar con el apoyo del Centro Cultural, fue realmente maravilloso. Creo que fue la guinda de la torta de este proyecto, porque encontramos un espacio amplio, central y con condiciones muy adecuadas para que ellos pudieran participar. Pueden llegar con mayor facilidad, tienen un lugar cómodo y pudimos realizar un trabajo de mucha mejor calidad. Fue muy importante para nosotros y estamos profundamente agradecidos de que la Corporación Cultural haya abierto este espacio y haya confiado en este proyecto”, señaló.

Para Gloria Isabel Garrido Rojas, presidenta de Adisenco, la iniciativa representa la concreción de una aspiración que durante mucho tiempo estuvo presente entre los integrantes de la agrupación: contar con una alternativa de actividad física pensada desde sus propias necesidades.

“Todos tenemos sueños y las personas con discapacidad, también, tenemos sueños, proyectos y ganas de hacer cosas. Para nosotros era muy importante poder concretar este sueño de realizar ejercicio, de tener una actividad como el yoga en silla, que estuviera pensada para nosotros y que pudiéramos desarrollar de acuerdo con nuestras propias capacidades. Gracias a la posibilidad de postular a un proyecto y resultar favorecidos, pudimos comenzar este trabajo y hoy estamos viendo sus frutos”, manifestó.

Garrido valoró, especialmente, que el taller no solo entregara una instancia para realizar actividad física, sino que también permitió generar vínculos y espacios de encuentro entre personas que muchas veces deben enfrentar diversas barreras para participar en actividades de la comunidad.

“Este taller significa mucho para nosotros porque nos demuestra que sí podemos. A veces las personas miran primero nuestra discapacidad y no nuestras capacidades, y este proyecto nos permitió demostrar que podemos hacer ejercicio, compartir, aprender y disfrutar como cualquier otra persona. También ha sido muy bonito encontrarnos entre nosotros, apoyarnos y sentir que tenemos un espacio donde podemos participar y ser protagonistas. Por eso queremos agradecer a todas las personas que hicieron posible este proyecto y, especialmente, a la Corporación Cultural por facilitarnos el Centro Cultural, porque contar con un espacio así hace una diferencia enorme”, agregó.

Desde la Corporación Cultural Municipal, la asesora cultural Marjory Díaz Velasco destacó el compromiso institucional con la generación de espacios accesibles y abiertos a toda la comunidad, subrayando que el taller representa un verdadero ejemplo de inclusión.

“Como Corporación Cultural existe un compromiso absoluto con la inclusión y con que nuestros espacios estén disponibles para todas las personas. Por eso acogimos este taller como uno de los nuestros y nos sentimos muy orgullosos de haber podido facilitar el Centro Cultural para que esta iniciativa pudiera desarrollarse en condiciones adecuadas. Creemos que la cultura, la participación y el bienestar no pueden tener barreras, y cuando una agrupación nos presenta un proyecto como este, que busca precisamente generar oportunidades y fortalecer las capacidades de las personas con discapacidad, nuestro deber es acompañarlo y abrir las puertas de nuestros espacios”, afirmó Díaz.

La asesora cultural agregó que la experiencia constituye una muestra concreta de cómo los espacios culturales pueden transformarse también en lugares de encuentro, participación y desarrollo comunitario.

“Este taller es un verdadero ejemplo de inclusión, porque no se trata solamente de facilitar una sala, sino de comprender que nuestros espacios pueden y deben estar al servicio de iniciativas que contribuyan a una comunidad más participativa. Ver cómo los participantes fueron apropiándose de este espacio, desarrollando sus actividades y demostrando todo lo que son capaces de hacer, nos confirma que estamos avanzando en la dirección correcta. Como Corporación Cultural queremos seguir fortaleciendo este tipo de vínculos y que el Centro Cultural sea un lugar donde todas las personas se sientan bienvenidas, representadas y parte de nuestra comunidad”, sostuvo.

Durante la actividad estuvo presente el concejal, Franco Aravena, quien valoró la realización de este tipo de iniciativas y la posibilidad de que agrupaciones de personas con discapacidad puedan contar con espacios adecuados para desarrollar sus actividades.

“Es muy importante que como comunidad podamos generar espacios donde todas las personas tengan las mismas oportunidades de participar, desarrollarse y disfrutar de actividades que contribuyan a su bienestar. Lo que estamos viendo hoy es una iniciativa que nace desde las propias personas con discapacidad y que demuestra que, cuando existen oportunidades y apoyo, se pueden concretar proyectos muy significativos. Quiero felicitar a Adisenco, a Erika y a todos los participantes por el trabajo que han realizado y, por supuesto, valorar que la Corporación Cultural haya puesto a disposición este espacio para que el taller pudiera desarrollarse”, señaló el concejal.

El desarrollo de este tipo de iniciativas se vincula con las políticas de SENADIS orientadas a fortalecer la participación social de las personas con discapacidad. En 2026, el Fondo Nacional de Proyectos Inclusivos, FONAPI, contempla iniciativas en áreas como cultura, deporte y recreación, entre otras, buscando contribuir a disminuir las barreras que enfrentan las personas con discapacidad y ampliar sus oportunidades de participación.

En Constitución, ese propósito se expresa hoy en una experiencia concreta que ha permitido que un grupo de personas encuentre en el yoga, el movimiento y el ejercicio físico una nueva forma de relacionarse con su propio cuerpo y sus capacidades, demostrando que la inclusión, también, se construye generando oportunidades reales de participación.

La ceremonia de entrega de vestimenta marcó así un nuevo momento dentro de este proceso, reconociendo el compromiso de quienes participaron del taller y el trabajo conjunto entre Adisenco, la profesional a cargo y la Corporación Cultural Municipal, cuyo apoyo permitió disponer de un espacio accesible y adecuado para desarrollar esta experiencia.

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