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“SINTONÍA MUSICAL” REUNIÓ A VECINOS DE PUTÚ EN UNA JORNADA DE ENCUENTRO Y RESILIENCIA

La actividad se desarrolló en la sede social Huenchullamí y reunió a integrantes del taller de guitarra y ritmo de Putú, quienes compartieron una mateada, música y sus experiencias, tras los efectos del aluvión y los desbordes del estero por los temporales que afectaron a la zona centro sur de nuestro país.

Una jornada marcada por la música, la conversación y el encuentro comunitario se vivió en la sede Huenchullamí, donde vecinos y vecinas participaron en la actividad “Sintonía Musical”, instancia que permitió compartir una mateada y generar un espacio de acompañamiento y expresión, a través de la música.

El encuentro reunió especialmente a los participantes del taller de guitarra y ritmo de Putú, dirigido por la monitora Paola Díaz Miño, quienes, junto con interpretar canciones y compartir sus experiencias, tuvieron la oportunidad de conversar sobre las vivencias que han debido enfrentar como comunidad tras los efectos del mal tiempo.

Más que una actividad musical, “Sintonía Musical” se transformó en un espacio para escuchar, acompañar y reconocer las historias de superación de quienes han vivido momentos complejos, demostrando cómo la organización comunitaria y los vínculos entre vecinos constituyen una importante fuente de fortaleza.

En la jornada, también, estuvo presente el director ejecutivo de la Corporación Cultural Municipal de Constitución, Luis Valero Campos, quien destacó el valor de generar este tipo de encuentros en los territorios. “La cultura, también, cumple un rol fundamental cuando nuestras comunidades atraviesan situaciones difíciles. Hoy hemos podido comprobar que la música tiene la capacidad de reunirnos, de permitirnos conversar y, muchas veces, de ayudarnos a expresar aquello que no siempre resulta fácil poner en palabras. Esta mateada es precisamente una muestra de que la cultura se construye con las personas y en los territorios”, señaló.

Valero Campos agregó que “desde la Corporación Cultural queremos seguir acompañando estos procesos y fortaleciendo espacios donde nuestros vecinos puedan encontrarse, compartir sus experiencias y mantener vivas sus tradiciones. Lo que ocurre hoy en Huenchullamí demuestra que la música no solamente entretiene, sino que también puede convertirse en un espacio de contención, identidad y esperanza”.

Por su parte, la monitora Paola Díaz Miño valoró especialmente la posibilidad de reunir a los integrantes del taller en torno a la música y la conversación. “Para nosotros la guitarra se ha convertido en mucho más que aprender canciones. Es una forma de encontrarnos, de acompañarnos y de compartir. Hoy quisimos hacer esta mateada porque nuestros vecinos han vivido momentos difíciles y necesitábamos también tener un espacio para conversar, recordar y sentir que no estamos solos. La música nos ayuda mucho en ese proceso”, expresó.

La monitora destacó, además, el compromiso de los participantes, señalando que “cada persona que integra este taller trae su propia historia y sus propias experiencias, pero cuando nos juntamos logramos construir algo colectivo. Hoy cantamos, conversamos y compartimos, y eso también es parte de la recuperación de nuestra comunidad”.

Durante la actividad, los vecinos pudieron compartir sus propios relatos y reflexiones, dando cuenta de las dificultades vividas producto de los fenómenos climáticos que afectaron al sector, pero también de la capacidad de las comunidades rurales para sobreponerse, apoyarse mutuamente y continuar adelante.

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