La Zaranda Teatro presentará esta propuesta escénica el viernes 14 de agosto, a las 19:30 horas, en el Teatro Municipal de Constitución. Una obra que transita entre el drama y la comedia para invitarnos a mirar y reflexionar sobre una realidad que afecta a numerosas comunidades rurales del país.
Una historia que nace desde una realidad, muchas veces, silenciosa y que hoy llega al escenario para abrir una conversación necesaria. Así se presenta “Escuela de Tierra”, montaje que tendrá una única función en el Teatro Municipal de Constitución, este viernes 14 de agosto, a las 19:30 horas, entrada gratuita.
La obra, dirigida por Felipe Faúndez, aborda una problemática que, durante los últimos años, ha impactado profundamente a distintas comunidades rurales de Chile: el cierre progresivo de escuelas rurales y las consecuencias que esta situación genera más allá del ámbito estrictamente educacional.
De acuerdo con el director, el montaje busca visibilizar esta realidad y poner en discusión la pérdida de saberes, tradiciones e identidades que están estrechamente vinculadas con los territorios y sus comunidades, cuando una escuela deja de funcionar.
Cabe mencionar que, desde la Provincia de Cauquenes nace La Zaranda Teatro, una compañía conformada por artistas multidisciplinarios que encuentra en la tradición oral, la memoria campesina y las problemáticas sociales del Maule el motor de su creación escénica. Su primer montaje, «Escuela de Tierra», nos traslada a una pequeña escuela rural del Maule, donde el aula es mucho más que un lugar para aprender: es un espacio de encuentro, comunidad y memoria.
Una historia que transita entre el drama y la comedia
Esta obra propone al público un relato que, durante aproximadamente 50 minutos, transita por distintos momentos y emociones, desde el drama hasta algunos pasajes de comedia, utilizando el lenguaje teatral para acercarse a una situación que forma parte de la realidad de numerosas localidades rurales.
Para el director y dramaturgo de la obra, uno de los principales desafíos fue abordar esta problemática desde una perspectiva que permitiera generar reflexión, pero también conectar emocionalmente con quienes se encuentran frente al escenario.
“La obra busca visibilizar el cierre progresivo de las escuelas rurales, una realidad que estamos viendo en distintas partes de la región y del país. Pero cuando se cierra una escuela no solamente desaparece un espacio donde los niños reciben educación; también se pierde un lugar de encuentro, de memoria y de transmisión de saberes que están profundamente ligados al territorio”, explica Faúndez.
El director agrega que esta situación tiene una dimensión que va mucho más allá de las cifras o de las decisiones administrativas, ya que cada escuela forma parte de la historia de una comunidad y de las generaciones que han pasado por sus aulas.
“Nos interesa que el público pueda reconocer esta realidad y preguntarse qué significa para una comunidad perder su escuela, qué pasa con sus tradiciones, con sus conocimientos y con esa identidad que se construye en torno al territorio. La obra intenta abrir justamente esa reflexión”, señala.
La propuesta no busca, sin embargo, entregar una mirada exclusivamente dramática. Por el contrario, el montaje incorpora momentos de humor que permiten generar un equilibrio en la narración y acercar la historia al público desde distintos lugares.
“Hay drama, pero también hay momentos de comedia. Creemos que esa combinación permite que la obra sea cercana y que el espectador pueda transitar por distintas emociones. Queremos que se entretenga, pero que también salga del teatro pensando en lo que acaba de ver”, comenta el director.
Una invitación a mirar una realidad que también pertenece a nuestra región
La temática adquiere especial relevancia para una comuna como Constitución, donde existe una importante presencia de comunidades rurales y donde las escuelas cumplen un papel fundamental como espacios de encuentro, participación y vinculación territorial.
En este sentido, la presentación de “Escuela de Tierra” se transforma, también, en una oportunidad para generar un espacio de conversación en torno a las transformaciones que viven las localidades rurales y al valor que tienen sus tradiciones, sus historias y sus formas de vida.
El director ejecutivo de la Corporación Cultural Municipal de Constitución, Luis Valero Campos, destacó la importancia de contar con una propuesta teatral que, además de entregar una experiencia artística, permita abordar temáticas que forman parte de la realidad de las comunidades.
“Como Corporación Cultural nos parece muy importante que el teatro también sea un espacio para mirar nuestra realidad, para hacernos preguntas y para conversar sobre aquellos temas que muchas veces están presentes en nuestras comunidades, pero que no siempre tienen un espacio para ser visibilizados. ‘Escuela de Tierra’ nos propone justamente eso: acercarnos desde el arte a una realidad que afecta a muchos territorios rurales”, señaló.
Valero Campos agregó que acercar este tipo de propuestas a la comunidad forma parte del compromiso de la Corporación Cultural con una programación diversa y vinculada con el territorio.
“Queremos que nuestro Teatro Municipal sea un espacio donde las personas puedan disfrutar de distintas expresiones artísticas, pero también encontrarse con historias que tengan sentido y que dialoguen con nuestra propia realidad. Esta obra tiene esa particularidad y esperamos que el público pueda acompañarnos y dejarse interpelar por ella”, indicó.
Una función para detenerse, mirar y reflexionar
Con una duración aproximada de 50 minutos, “Escuela de Tierra” se presenta como una obra de formato cercano, pero con una temática profunda, que busca generar una reflexión en torno al presente y futuro de las comunidades rurales.
Porque cuando una escuela cierra sus puertas, no sólo desaparece un establecimiento educacional, también puede comenzar a apagarse un espacio en el que durante años se encontraron generaciones, se compartieron historias, se transmitieron conocimientos y se fortaleció la identidad de un territorio.
“Escuela de Tierra” invita precisamente a detenerse frente a esa realidad, mirarla desde el teatro y preguntarnos qué queremos conservar de nuestras comunidades rurales y de las historias que forman parte de nuestra identidad.









