En una jornada cargada de simbolismo, música y profundo sentido patrimonial, el Centro Cultural de Constitución fue escenario de la conmemoración del Día Nacional de la Cantora, instancia que reunió a destacadas cultoras del canto campesino en torno al encuentro “Cantos y Cuecas: Conversatorio sobre la memoria y tradiciones campesinas”.
Si bien esta fecha se conmemora oficialmente cada 14 de marzo en Chile —en honor al natalicio de la reconocida cantora campesina Chabelita Fuentes—, en la comuna costera fueron las propias cantoras quienes decidieron trasladar la celebración, con el objetivo de asegurar una amplia participación y garantizar el éxito de esta significativa jornada.
En la oportunidad, estuvieron presentes, también, el director ejecutivo de la Corporación Cultural, Luis Valero Campos y la directora corporativa Edita Murga Oyarce; y los concejales Richard Rodríguez, Franco Aravena y Carlos Zúñiga, junto a representantes del mundo cultural y una activa participación de la comunidad.
La actividad fue organizada por la Asociación Nacional de Cantoras de Chile, en conjunto con la Corporación Cultural Municipal de Constitución, transformándose en un espacio de encuentro intergeneracional que, puso en valor el rol histórico de la cantora como guardiana de la memoria popular, transmisora de saberes y protagonista del patrimonio cultural vivo de nuestro país.
Durante la jornada, se desarrollaron ruedas de cantoras, conversatorios y presentaciones musicales que permitieron visibilizar la riqueza del canto campesino en sus distintas formas, destacando afinaciones tradicionales como la tercera alta y la afinación común, así como la práctica comunitaria del canto en rueda, donde la guitarra y la voz dialogan en un ejercicio colectivo de memoria y creación.
La delegada regional del Maule de la Asociación Nacional de Cantoras de Chile, Yolanda Díaz Rojas, quien además lideró la organización del encuentro, valoró la convocatoria y el sentido profundo de la actividad, señalando que “este tipo de instancias son fundamentales, porque permiten que nuestras tradiciones no se pierdan. Ser cantora no es sólo cantar, es asumir el compromiso de resguardar una herencia que viene de nuestros mayores y que debemos seguir transmitiendo con respeto y amor”.
Por su parte, el director ejecutivo de la Corporación Cultural de Constitución, Luis Valero Campos, destacó el trabajo colaborativo que hizo posible la actividad, subrayando que “como Corporación Cultural estamos profundamente comprometidos con la puesta en valor de nuestro patrimonio inmaterial. Este encuentro refleja el alma de nuestro territorio y el rol fundamental que cumplen las cantoras en la construcción de identidad”.
La jornada también dio espacio a nuevas voces, como la joven cantora Leonor Machado Castillo, representante de las nuevas generaciones, quien expresó que “esto es un aprendizaje ancestral que se ha ido traspasando de generación en generación. A mí me gusta mucho hacerlo, porque siento que, a través del canto, uno también se conecta con la historia y con nuestras raíces. Yo lo aprendí de mi madre, ella lo hizo de la suya y así sucesivamente”.
Como parte del programa, se realizaron tres ruedas de cantoras con la participación de destacadas cultoras: Yolanda Díaz, Olga Castillo, Maritza Gavilán, María Faúndez, Margarita Jaque, Anita Bravo, Erika Cáceres, el conjunto Cantoras de Rayén, Sandra Espinoza, Irma Castillo, Jovina Pereira, Guadalupe Faúndez, y Leonor Machado Castillo, quienes ofrecieron interpretaciones cargadas de historia, emoción y pertenencia.
Asimismo, los conversatorios permitieron reflexionar en torno al rol social y cultural de la cantora, abordando su historia, los desafíos actuales y la importancia de seguir generando espacios de difusión y reconocimiento.
La jornada culminó con la entrega de diplomas de reconocimiento a las participantes y un emotivo pie de cueca colectivo, símbolo de encuentro, celebración y continuidad de una tradición que sigue viva gracias al compromiso de sus cultoras.
De esta manera, la Perla del Maule demuestra su compromiso con la preservación y promoción de sus raíces culturales, reconociendo en el canto campesino no sólo una expresión artística, sino un testimonio vivo de la memoria e identidad de su gente.



















