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TEATRO MUNICIPAL VIBRÓ CON OBRA INFANTIL QUE  PROMOVIÓ LA TENENCIA RESPONSABLE DE MASCOTAS

Con una sala completamente llena y un público entusiasta que respondió con una ovación cerrada, el Teatro Municipal de Constitución fue escenario de una significativa experiencia artística y formativa con la presentación de la obra “Un juicio de patas y garras” (No somos Therians), montaje desarrollado por el taller “Teatro Consciente” de la Corporación Cultural Municipal de Constitución.

La iniciativa, dirigida especialmente a estudiantes de 5° a 8° año básico de diversos establecimientos educacionales de la comuna, se llevó a cabo este viernes 27 de marzo en dos funciones que convocaron a una masiva asistencia escolar, transformando la jornada en una verdadera fiesta del arte con sentido educativo.

La obra, inspirada en una adaptación de fábula contemporánea, propuso una innovadora inversión de roles donde los animales llevan a juicio a los seres humanos, abordando —desde el humor, la ironía y la crítica— temáticas vinculadas al respeto por la vida animal y la tenencia responsable de mascotas. A través de tres juezas representantes del mundo animal, el montaje expuso diversas situaciones cotidianas que invitan a la reflexión, especialmente en las nuevas generaciones.

El elenco estuvo compuesto por los estudiantes Valeria Reveco, Isabel Belmar, Giovana Barrios, Alejandra Chamorro, Martin Valenzuela, Melanie Concha y Manuel “Kiko” Fernández, bajo la dirección de la actriz y docente Lindsay Contardo Wirth, quien valoró profundamente el proceso creativo.

“La obra nace desde una inquietud muy genuina de los propios estudiantes por abordar temáticas contingentes vinculadas al respeto por los animales. Este montaje refleja meses de trabajo, compromiso y crecimiento, no sólo en lo artístico, sino también en lo humano. Estamos muy orgullosos del resultado y del impacto que generó en el público escolar”, señaló la directora.

Desde la Corporación Cultural Municipal de Constitución, su director ejecutivo, Luis Valero Campos, destacó el rol de estas instancias en la formación integral de niños, niñas y jóvenes.
“Como corporación, creemos firmemente en el poder transformador del arte. Este tipo de experiencias permiten que nuestros estudiantes no sólo desarrollen habilidades escénicas, sino también pensamiento crítico, sensibilidad social y valores fundamentales como el respeto y la empatía. Ver un teatro lleno, con niños y niñas conectados con el mensaje, es una señal clara de que vamos por el camino correcto”, afirmó.

En tanto, el profesor del Colegio Santa Rosa, Fernando Castillo, quien acompañó a sus estudiantes a la función, puso en valor el impacto pedagógico de la actividad.
“Fue una experiencia muy enriquecedora para nuestros alumnos. La obra logra transmitir un mensaje claro y necesario de una manera cercana y entretenida. Este tipo de actividades complementa de manera muy valiosa el trabajo que realizamos en el aula, porque permite que los estudiantes reflexionen desde la emoción y la vivencia”, expresó.

El entusiasmo también se hizo sentir en los propios estudiantes asistentes. Martina González, alumna de quinto básico, comentó que “me gustó mucho la obra porque era entretenida, pero también enseñaba que hay que cuidar a los animales y no hacerles daño. Me hizo pensar en mi mascota y en cómo la trato”.

Por su parte, Benjamín Rojas, también de quinto básico, señaló que “fue muy divertida, me reí harto, pero igual aprendí que los animales sienten igual que nosotros y que hay que ser responsables. Me gustaría ver más obras así”.

Desde el elenco, los propios participantes valoraron la experiencia como un espacio de crecimiento personal y artístico. Valeria Reveco destacó el trabajo colaborativo y la posibilidad de expresar ideas a través del teatro, mientras que Martín Valenzuela subrayó el orgullo de presentarse en un escenario tan importante para la comuna.

A estas voces se sumó Manuel Fernández, quien enfatizó el impacto formativo del proceso, “instancias como este taller son fundamentales para el desarrollo integral, porque fortalecen no sólo habilidades artísticas, sino también valores como la empatía y el trabajo en equipo. Ver a estos jóvenes sobre el escenario, transmitiendo un mensaje tan necesario, es profundamente significativo para toda la comunidad”.

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