En un ambiente íntimo, cargado de emoción y sentido formativo, el hall de la Corporación Cultural Municipal de Constitución fue escenario del cierre de ciclo del Taller de Clarinete, instancia que reunió a estudiantes, familias y autoridades en torno a la música y al reconocimiento de un proceso de aprendizaje marcado por la constancia y la dedicación.
La actividad, especialmente pensada para las familias de los alumnos, permitió compartir una muestra de los avances alcanzados por los estudiantes, quienes dieron sus primeros pasos en la ejecución de este noble instrumento, poco masivo pero de gran riqueza sonora y expresiva.
Durante la ceremonia, se contó con la presencia del director ejecutivo de la Corporación Cultural Municipal de Constitución, Luis Valero Campos; la directora corporativa Edita Murga Oyarce; el profesor del taller, Marcelo Arellano; y, de manera muy especial, las familias de los estudiantes, cuyo acompañamiento fue destacado como un pilar fundamental en este proceso formativo.
Este taller se enmarca en el compromiso permanente de la Corporación Cultural por fomentar la formación artística desde edades tempranas, promoviendo no solo habilidades musicales, sino también valores esenciales como la disciplina, la perseverancia y la sensibilidad artística.
En su intervención, el profesor Marcelo Arellano valoró profundamente el compromiso de los apoderados, señalando que “el proceso de aprendizaje musical en edades tempranas requiere no solo del interés del estudiante, sino también de un entorno familiar que acompañe, motive y sostenga este camino. Hoy vemos reflejado ese trabajo conjunto en cada interpretación, en cada avance que estos niños han logrado”.
Asimismo, destacó el entusiasmo y la responsabilidad de sus alumnos, quienes abordaron el aprendizaje del clarinete a través de una metodología lúdica y progresiva, basada en el método Children’s Music Workshop, permitiéndoles desarrollar habilidades desde una etapa inicial de manera didáctica y significativa.
La jornada contempló la presentación de diversas piezas musicales, entre ellas “O Come Little Children”, “Oda a la Alegría” de Ludwig van Beethoven, “Snake Charmer”, “Long Long Ago” y la tradicional “La Bamba”, interpretadas por los estudiantes Agustina Lucía Salazar González, Maite Belén Roa Suárez, Sebastián Emiliano Soliz Ortega y Javier Ignacio González Faúndez, quienes demostraron con soltura y entusiasmo los frutos de su aprendizaje.
Uno de los momentos más significativos fue la entrega de diplomas de honor a cada uno de los participantes, en reconocimiento a su esfuerzo y perseverancia en el aprendizaje de un instrumento que, si bien no es de los más difundidos, representa un importante desafío técnico y artístico.
En este contexto, el director ejecutivo de la Corporación Cultural Municipal de Constitución, Luis Valero Campos, relevó el impacto de este tipo de iniciativas, destacando además el rol fundamental de la colaboración público-privada en su desarrollo. “Para nosotros, como institución, es fundamental generar espacios de formación artística accesibles y de calidad. Este taller es un claro ejemplo de cómo, a través del trabajo conjunto, podemos abrir oportunidades reales para nuestros niños y niñas”, señaló.
En esa línea, agradeció de manera especial el aporte del empresario Juan Domingo Martín, quien, mediante la Ley de Donaciones Culturales, hizo posible el financiamiento de esta instancia formativa. “La participación de la empresa privada es clave para fortalecer el desarrollo cultural en los territorios. Este tipo de alianzas permiten que iniciativas como esta no solo existan, sino que se proyecten en el tiempo con mayor alcance y profundidad”, agregó.
El cierre de este taller no solo marcó el término de un ciclo formativo, sino también el inicio de un camino musical para estos jóvenes talentos, quienes, con dedicación y entusiasmo, comienzan a construir una relación profunda con la música.














