Boris Ortiz es considerado un ejemplar de generación espontánea en el jazz chileno: el único músico de la oleada joven de los años ’90 que se estableció exclusivamente como cultor del jazz clásico. Porque para los músicos tradicionales, la sobrevivencia de estos estilos no estuvo ni en Pedro Rodríguez (como delfín de Jack Brown en 1984), ni en Federico Dannemann (de Panchito Cabrera en 1992). La proyección recayó en el clarinetista Boris Ortiz, cuya triple militancia en las agrupaciones vertebrales del medio lo definieron como un revivalista neto: Ortiz llegó a tocar en la misma época para la Retaguardia Jazz Band (jazz de Nueva Orléans), los Santiago Stompers (dixie de Chicago) y el Santiago Hot Club (swing de París). Hoy se presenta en los mejores escenarios con un espectáculo en homenaje al gran Benny Goodman y la Era del Swing.

Horario

Miércoles 13 de Junio – 2108
19:30 Hrs. – EnCentro Cultural Municipal